
Imagen conceptual de inspiración; no representa un proyecto ejecutado.
01. Entender el punto de partida
Haz una lista de acciones: preparar, cocinar, servir y recoger. Después, observa qué utensilios utilizas juntos y cuánto te desplazas para encontrarlos.
02. Probar una solución
Reúne cada grupo cerca de su zona de trabajo, sin invadir superficies que necesitas libres. No todos los objetos tienen que estar visibles para resultar accesibles.
03. Revisar antes de continuar
Prueba la distribución durante varios días y corrige lo que te obliga a repetir movimientos. Una cocina ordenada debe adaptarse a tu forma de usarla.
Llévalo a tu espacio
Elige una sola acción de esta guía y anota qué esperas mejorar. Toma una medida, una fotografía o una nota antes de empezar; te servirá para comparar el resultado.
Después de usar el espacio, revisa si el cambio facilita tu rutina. Si necesita demasiadas excepciones para funcionar, simplifica la propuesta antes de ampliarla.
Estas ideas son orientativas. Adáptalas a las características de tu vivienda, las indicaciones de los productos y las necesidades de quienes la utilizan.